domingo, 6 de marzo de 2011

La Voz


Vueltas las ganas de este reencuentro
Otra vez mi fiel amiga, Al ritmo de mi sinfonía; marcando cada instante de cambio constante de esta ciclotímica arritmia.
Sensación de Satori seguida por la maldita entrometida y retorcida cabeza, que planea fastidiar los limites de los sentidos.
Cada paso que creo ganado, es medio que retrocedo por su intromisión, cada minuto de gloria, son 30 segundos de delirio, seguidos por una seguidilla de preguntas sin sentido, rebuscadas e incoherentes, pero que están igual, existen, se sienten y se repudian, pero que no se alejan, nunca se alejan, solo hasta que me sienta segura, hasta que me sienta capaz de decirle basta, ya no escucho tu voz…
Solo escucho mi voz.