viernes, 29 de enero de 2010

Frialdad


Kilómetros bajo mis pies, un camino recorrido en búsqueda de mi propio reencuentro, el mió, el nuestro; kilómetros lejos de todo y cerca de lo que creía que fundiría nuestros pasos, pero tanta paz, se transformo en soledad, en silencio, un silencio tan profundo y ausente que aturdía, y del que solo me liberaba alejándome, volviendo al reencuentro conmigo, con mi lenguaje; el único capaz de liberarme de aquella fría soledad que generaba su presencia.
Todavía me cuesta comprender, como tan dulce mirada puede esconder un témpano de hielo, Cómo hacer para llegar dentro de el y descubrir si tal mirada dulce tiene un núcleo semejante, o si solo es la mascara que seduce, en búsqueda de su próxima presa.

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