En un sinfín de gestos y demostraciones, de palabras y hechos, de obsequios y promesas, los pequeños detalles muchas veces quedan relegados a simplemente eso… detalles, pequeñeces en un mundo de magnitudes, donde lo “insignificante” parece carecer del poder necesario para saciar al Corazón.
Mientras que para otros… es la gota que llena cada rincon de nuestro ser, cada espacio de nuestro alma, cada célula de nuestro cuerpo… Algo tan simple como una caricia, una nota en un boleto o una flor robada de una planta… puede significar una sonrisa que nos haga olvidar todo lo malo del día.
1 comentario:
Que verdad... Tan Grande, como un detalle. :)
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